escritos políticos

Français    English    Italiano    Español    Deutsch    عربي    русский    Português

Un Editorial de New Orient News
En Siria, Sarkozy repite los errores de Chirac

Con su cambio de actitud respecto de Siria, el presidente francés Nicolas Zarkozy comete el mismo error que su predecesor Jacques Chirac quien se volviera contra Bachar El Assad al día siguiente de la ocupación de Bagdad por los Estados Unidos.

18 de mayo de 2011

De ser un perdonavidas en contra de la postura unilateral de la Casa Blanca, un feroz contrincante contra la invasión de Irak y un socio político estratégico de Siria, Chirac se ha transformado en un mero seguidor de Washington contentándose de las migajas y rindiendo servicios a la administración de Georges Busch , entre ellos el más importante la elaboración de la resolución 1559 de la ONU.

En aquel momento Chirac había creído que la invasión de Irak marcaba el comienzo de un nuevo orden en el Medio Oriente y que, si Francia deseaba conservar allí un lugarcito, debía alienarse con los Estados Unidos a despecho de sus especiales relaciones con Siria.

Sarkozy sigue el mismo camino. Ha pensado que al participar de los ataques de la OTAN contra Libia se ha reservado un lugar predominante en los planes de los Estados Unidos el cual le permitiría compensar sus fracasos y sus pérdidas en África, en particular en Túnez, en el Sudán y en otros países del África Negra, adonde el Tío Sam ha acudido a disputarle sus últimas zonas de influencia. Injiriéndose en la campaña de presiones diplomáticas y políticas contra Siria espera recoger los frutos de dicho alineamiento en forma de contratos petroleros y de proyectos de reconstrucción en la Libia de post-Kadhafi.

Sin embargo, como ministro del interior de Jacques Chirac, Nicolás Sarkozy estaba bien situado para conocer la amplitud de las pérdidas enjugadas por Francia a causa de su hostilidad respecto de Siria. Por ello, por otra parte, ha cambiado de actitud respecto de Damasco desde su elección prefiriendo construir una relación de cooperación con el presidente Bacahr el Assad que no ha hecho sino aportar ventajas a Francia en el plano de la seguridad –la lucha contra el terrorismo-, económico – la vuelta de Francia a Siria -, y político, con el papel de primer plano jugado por Paris en el Líbano y en el Medio Oriente.

Mas hete ahí que el presidente francés se coloca en la cabeza de los Estados que con su acción juegan la carta de la desestabilización de Siria adoptando un único punto de vista e ignorando las realidades del terreno en el que los grupos islámicos extremistas bajo la tapadera de manifestaciones pacíficas demandan reformas legítimas promoviendo una insurrección armada que ha ocasionado ya unos 120 muertos y 350 heridos en las filas del ejército y de la policía siria. Y cuando se ha detenido y encarcelado a activistas fanáticos, han podido manifestarse los sirios, el viernes 13 de mayo, sin que las concentraciones se transformen en tapaderas para hombres armados. El balance muy poco elevado de víctimas en relación con el de las otras semanas es la prueba irrefutable de ello. Parejamente Sarkozy simula ignorar las reformas profundas emprendidas por el presidente Assad, las cuales posibilitarían la modernización de Siria con la concesión de más libertades políticas y mediáticas.

El embajador de Francia en Damasco Eric Chevallier, pone su empeño en sus informes en destacar dicha dimensión de la crisis siria así como la voluntad de reforma del presidente sirio, pero nadie quiere escucharle.

De hecho, no son las reformas lo que interesa a Occidente sino las alianzas regionales de Siria así como las constantes nacionales que ella defiende desde hace más de cuarenta años. Los emisarios que llegan a Damasco así como los mensajes indirectos dirigidos a la dirigencia siria no mencionan « las libertades y la democracia » sino la necesidad de quebrar la alianza con Irán, el cese del apoyo a los movimientos de resistencia libanesa, palestina e iraquí y la reanudación de las negociaciones de paz directas e incondicionales con Israel.

Lo que George Busch y Jacques Chirac no han conseguido obtener de Siria no lo conseguirán Por cierto Barak Obama y Nicolas Sarkozy. Se darán cuenta de ello a expensas suyas, Todavía hay tiempo de que rectifiquen dejando de lado las presiones y la intimidación que han corroborado su ineficacia con Siria.

New Orient News (Líbano)
Tendances de l’Orient No 31, 16 de mayo de 2011.

Traducido del francés por Javier Zugarrondo (18.05.2011):
http://www.voltairenet.org/article169935.html

Enlace con el original en francés (16.05.2011):
http://www.neworientnews.com/news/fullnews.php?news_id=31080