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Las maniobras occidentales en Syria
Las ilusiones de Erdogan respecto de la intransigencia de Netanyahu

Comienzan a despuntar los perfiles de la nueva estrategia imperial en el Medio Oriente. El objetivo de los Estados Unidos es sembrar el caos en los países de la región con miras a a desplegar una pantalla de humareda capaz de proteger al Estado hebreo. Y ayudarle a ganar tiempo a fin de consolidar su hegemonía en previsión de la retirada de las GI de Irak.

10 de junio de 2011 | - : Israel Estados Unidos Turquía

La estrategia USA se funda esencialmente en las ideas del Primer ministro turco Recep Tayyeb Erdogan y de su ministro de Asuntos exteriores , Ahmed Davutoglu, visiblemente aceptadas por Washington, las cuales estriban en desplazar la antigua relación entre Occidente y la Cofradía de los Hermanos musulmanes de los bastidores al escaparate de la escena política.

Si se exceptúa la rama palestina, -el Hamas-, los Hermanos musulmanes nunca han inquietado a los Estados Unidos o a Israel, ni representado incluso un peligro real para los regímenes pro-occidentales con sede en los países árabes. Por el contrario han contribuido ampliamente a anestesiar a la juventud de dichos países para alejarlos de la causa palestina y dirigirlos hacia las planificaciones de tipo socioreligiosas y hacia cuestiones sin verdadero interés. Por el contrario en Siria Occidente alienta a los hermanos musulmanes desde hace cuatro decenios a declarar una guerra sin tregua contra el régimen para castigarle por su hostilidad respecto de Israel y los proyectos hegemónicos de los Estados Unidos.

La rama siria es la ínica en haber levantado las armas y organizado una insurreción sangrienta en los años 80 del pasado siglo, justo antes de lafirma de los acuerdos de Camps David entre Egipto y el Estado de Israel. Los Hermanos sirios se han manifestado claramente en pro de los planes de US en la región, de las invasiones de Irak en 2003 y prosiguen otorgando carta de crédito a los mismos hasta el día de hoy.

El punto de vista Erdogan contempla que el desplazamiento de los Hermanos en el primer plano de la escena es una especie de renuevo de las élites políticas como para no disgustar a Israel y a los Estados UnIdos, un poco a la manera del modelo turco. Los ejércitos en los países árabes garantizarán los compromisos contraídos con Washington y Tel Aviv, los cuales por otra parte han aceptado respetar. Egipto es el terreno que sirve de test de esta nueva fórmula, y todo ello al parecer transcurre tal y como lo deseaban Washington y Tel Aviv. En efecto, las posiciones de los Hermanos musulmanes se han alejado las últimas semanas de las de la juventud revolucionaria.

Tanto en lo que atañe a las enmiendas constitucionales como a la última manifestación prevista en la plaza Tahrir, la cofradía se ha aliñado conforme a las decisiones tomadas por el Consejo de las fuerzas armadas.

Al mismo tiempo el Primer ministro turco se ha esforzado en plantear las bases de una iniciativa de paz aceptable para los Árabes y susceptible de ser admitida por Washington. Por desgracia para él Banyamin Netanyagu y Barack Obama han reducido a la nada las ilusiones del Turquía y de los Árabes considerados moderados, al rechazar conceder a los Palestinos tan siquiera sea un ínfima parte de sus derechos expoliados.

La prosecución de la colonización y de la judaización de Jerusalén tiene en adelante el semáforo en verde de los USA. Y las migajas consentidas por el Estado hebreo permitirán todo los más edificar un seudo Estado palestino no viable, desmilitarizado sin soberanía. Una especie de Bantustán.

Las condiciones exigidas por Washington y Tel Aviv provocaran necesariamente disensiones en las filas de los hermanos musulmanes, sobre todo en los países limítrofes con Palestina. Por otra parte ya han aparecido disensiones en las filas del Hamas. Y con el tiempo la dirección suprema de la cofradía dejará de encontrar argumentos que impidan a los jóvenes participar junto a la juventud árabe en la lucha por la recuperación de los derechos de los Palestinos.

Occidente contra las reformas

La semana pasada el presidente Bachar el-Assad ha tomado decisiones de una importancia sin precedente con miras a satisfacer las reivindicaciones populares en el plano humanitario y político. Ha decretado una amnistía general, incluyendo a los Hermanos musulmanes y ordenado la devolución de las tierras y de los bienes pertenecientes a miembros de esta cofradía confiscados en los años ochenta del siglo pasado, así como la supresión de la prohibición de ingresar en territorio nacional que alcanzaba a un gran numero de opositores.

El mismo día centenares de detenidos eran liberados y otros 450 han sido excarcelados el domingo5 de junio. Ha creado igualmente una comisión de diálogo nacional, presidida por M. Farouk al Charaa, vicepresidente de la Republica, la cual está integrada de personalidades independientes, reputadas por su credibilidad y su competencia. En el trascurso curso de una reunión el domingo la comisión ha afirmado que la puertas del diálogo están abiertas a todas las personalidades y a todas las fuerzas políticas nacionales en el interior y en el exterior.

La comisión ha abordado un conjuntode mecanismos y de propuestas destinados a ampliar la base de los contactos y se ha mostrado complacida con todas las ideas conducentes al fortalecimiento del proceso de reformas políticas. Paralelamente numerosas medidas tendentes a mejorar la condición de vida de los ciudadanos han sido adoptadas en el campo de la agricultura y en el social.

La respuesta a este ritmo de reformas ha sido una escalada de violencia sin precedentes el viernes tres de junio, caracterizada por ataques contra los símbolos del Estado, en concreto en Hama. Esta ciudad se había mantenido preservada de los disturbios estas últimas semanas. Y las medidas de amnistía y de devolución de haberes la concernían en primer lugar. En lugar de festejar la satisfacción de una gran parte de sus reivindicaciones, la ciudad ha sido teatro de violencias inauditas, que han ocasionado decenas de muertes y de heridos en las filas de los civiles y de las fuerzas del orden. Grupos de camorristas han incendiado la sede del gobierno, el palacio de justicia, y otros edificios públicos. Está claro que las bandas de extremistas apoyados y manipulados por los Estados Unidos y de determinados países europeos han recibido instrucciones para sembrar el caos y la destrucción, para impedir que las medidas adoptadas por el presidente El Assad creen una dinámica susceptible de restaurar la calma en el país y propiciar el fracaso del complot de que es víctima Siria desde hace cerca de tres meses.

Para quienes siguen dudando de la existencia de dicho complot de los Estados Unidos, la revista Foreign Affairs publica en su última edición un amplio informe firmado por Mara Karlin et Andrew Tabler [1], el cual sugiere una serie de medidas con miras a derrocar al presidente en una larga batalla contra Siria, sustituyéndolo por un gobierno pro-occidental que cumpla las exigencias US. Entre dichas medidas se cuentan las siguientes :

- Incrementar las sanciones económicas contra los responsables sirios y ampliar la lista establecida por los Estados Unidos y Europa así como intentar imponerla a otros países.

- Tomar sanciones contra el Banco Comercial de Siria que dispone de 20 mil millones de dólares en divisas fuertes, colocados en Europa a corto plazo.

- Incrementar la colaboración con Turquía y Europa respecto de Siria y convencer al nuevo poder egipcio y a Arabia Saudita a que se comprometan en esta batalla junto a los Estados Unidos.

- Enmascarar las ayudas suministradas a determinados grupos opositores de la izquierda siria y a los Hermanos Musulmanes y destacar el apoyo ofrecido a los opositores liberales.

- Ampliar la infraestructura informática y los proxys que posibilitan vehicular las imágenes y las fotos sacadas en Siria. Sociedades israelíes han procedido recientemente ya a este tipo de medidas.

Enfrentándose a esta conspiración, el gobierno sirio establece dos ejes de acciones. El primero consiste en erradicar a los grupos extremistas, terroristsy takfiristas [2] que siembran la muerte y la destrucción. El segundo el ahondameinto gradual en las reformas en profundidad, con miras a preservar la estabilidad del país.

Es la posición que defiende Rusia desde el peincipio de la crisis. El ministro ruso de Asuntos exteriores, Serguei Lavrov ha afirmado que los actuales acontecimientos en Siria son asunto interior y que cualquiera que se a la ingerencia extranjera contribuirá a agravar la situación. En un conferencia de prensa mantenida en la ciudad de Odessa en Ukrania, el señor Lavrov ha puesto de manifiesto la inquietud de su país ante las tentativas de inmiscuirse en los asuntos internos de Siria y de politizar los acontecimientos que se producen en el país. El señor Lavrov ha advertido que la comunidad internacional no debe inmiscuirse en los acontecimientos de Siria sino actuar para restablecer la calma.

New Orient News (Líbano)
Tendances de l’Orient No 34, 6 de junio de 2011.

Traducido del francés por Javier Zugarrondo (10.06.2011):
http://www.voltairenet.org/Las-ilusiones-de-Erdogan-respecto

Enlace con el original en francés (06.06.2011):
http://www.neworientnews.com/news/fullnews.php?news_id=33465



[1« Obama’s Push-Pull Strategy How Washington Should Plan for a Post-Assad Syria », por Mara E. Karlin & Andrew J. Tabler, Foreign Affairs, 26 de mayo de 2011.

[2En el islam, el « Takfirismo » es una forma de intolerancia extrema violenta que se caractériza por su propensión a anatemizar no solo contra los musulmanes sino también contra ,e incluso prioritariamente. otros musulmanes . En Siria el takfirismo se ha cristalizado contra los alauitas ( que son abultadamente representados en las instancias políticas y militares) y contra los chiítas, particularmente contra el jeque Mohammad Hussein Fadlalah- 1935/2010), líder espiritual del Hezbollah, asimilando su humanismo y su espíritu conciliador en lo que hace a la democracia o de costumbres en la apostasía.